MONITOREO DE PLAGAS Y

ENEMIGOS NATURALES EN TRAMPAS DE LUZ

A diferencia del control de plagas tradicional (sistema reactivo), el MIP es un sistema proactivo que se adelanta a la incidencia del impacto de las plagas en los procesos productivos. El Manejo Integrado de Plagas está compuesto por una serie de herramientas prácticas basadas en: monitoreos, relevamientos con recuentos de insectos plagas y benéficos; control cultural; y control químico, el cual contempla la selección de insecticidas selectivos, oportunidad y condiciones de aplicación, para un control efectivo; entre otros.

Es indispensable, que adquiera crucial importancia el conocimiento de la presencia de los insectos plagas, la época de su aparición y la distribución de las mismas”. La metodología de esta detección se basa en el recuento de insectos adultos capturados en Trampas de Luz, las cuales aproximan la información del grado de infestación de plagas en la zona de influencia. A su vez, conociendo el grado de presencia de plagas en estado adulto, es factible predecir la posibilidad de aparición de poblaciones de larvas, que con condiciones ambientales favorables, afectan a los cultivos.

Lo importante es anticiparse a los posibles ataques de plagas que puedan ocurrir. Con la información relevada en cada una de estas Trampas se puede conocer aproximadamente una semana antes un ataque, permitiendo programar las medidas necesarias para que la plaga se mantenga por debajo de los umbrales de acción.

Alumnos trabajando en la Trampa de luz, instalada junto a la Central Meteorológica

La cobertura de la Red de Trampas, significa una gran cantidad de trampas funcionando, cubriendo un mayor espacio geográfico y a través de los distintos puntos cardinales, se podrá conocer no sólo presencia y número de plagas sino también el desplazamiento de las mismas de una zona a otra, previendo de manera más precisa los daños que causan a los cultivos.

La cobertura de la Red de Trampas, significa una gran cantidad de trampas funcionando, cubriendo un mayor espacio geográfico y a través de los distintos puntos cardinales, se podrá conocer no sólo presencia y número de plagas sino también el desplazamiento de las mismas de una zona a otra, previendo de manera más precisa los daños que causan a los cultivos.

El empleo de luz ultravioleta para atraer adultos de insectos de hábitos nocturnos se constituye en un método excelente para predecir el ataque a los cultivos y bajar su población.

El uso de trampas de luz está muy difundido por su utilización en la captura de lepidópteros adultos para distintos fines; por ejemplo, para obtener ejemplares adultos como material inicial para realizar posteriores estudios biológicos y morfológicos de distintas especies (Fields & Mc Neil 1984; Rizzo et al. 1985; Parra et al. 1986; Putruele 1986). El uso más frecuente de las trampas de luz desde hace ya muchos años es el estudio de las variaciones temporales de la abundancia poblacional de adultos de las diferentes especies de Lepidoptera plagas de la agricultura, según muestran los trabajos realizados por Gentry et al. (1971), Hichins et al. (1974), Doreste (1975), Pacheco (1976), Ripa (1979), Espul et al. (1981), Putruele (1986), Tolley & Robinson (1986) y Day et al. (1996).

Los datos de fluctuaciones poblacionales de adultos de Lepidoptera en trampas de luz pueden usarse para estudiar la frecuencia de las migraciones, las épocas de mayor abundancia, la presencia sostenida o no durante todo el año y, además, puede estudiarse la relación entre los registros obtenidos y los ataques de larvas en los campos de cultivos (Doreste 1975). Aún cuando los datos de las capturas semanales en trampas no reemplazan a los muestreos de la abundancia de larvas en la toma de decisiones, la información de las trampas puede servir como una advertencia de posibles infestaciones de larvas y ayudar en la determinación del momento en que deben intensificarse los muestreos (Parajulee et al. 1998).